Sexo, Parejas, Seduccion CurioSexo: ¡Todo lo que quería saber sobre el Sexo!

 



@curiosexo

Temas de sexo...

Te recomendamos...


FullSexo.com:
¿Buscando fotos de chicas GRATIS?

Historia Intima Del Orgasmo

Resumen del libro Historia Intima Del Orgasmo por Jonathan Margolis.

Prefacio

En este libro se desarrolla no tanto la historia del sexo, sino del placer sexual, tomando en cuenta que el orgasmo constituye el punto culminante del sexo, lo que queremos alcanzar.

Desde el punto de vista físico el orgasmo es para ambos sexos un éxito aislado que dura en promedio diez segundos, es decir que sacando cuentas en un año una persona con una vida sexual promedio puede llegar a tener doce minutos de éxtasis; pero ya sea a través del sexo o la masturbación, la serotonina del orgasmo corre y una momentánea relajación muscular comprende la droga más potente y popular que tenemos.

A pesar de su importancia para casi todas las culturas, es muy poco lo que se conoce sobre él y su larguisima historia, por esta razón y por el gusto que siente por los orgasmos, al autor escribió este libro.
Capitulo 1: El Primate más sexy

El primer acto sexual probablemente tuvo lugar 1.500 millones de años antes de cristo en lo profundo de los océanos primitivos y con el objetivo de combinar ADN para crear una nueva criatura; posteriormente el intercambio sexual se convirtió en el método de reproducción habitual para casi todos los animales.

Pero es en algún momento del siglo XX d. C., que probablemente dos criaturas semejantes llegaron al contacto físico solo con el único propósito de darle placer emocional y físico al otro.

Tomando en cuenta que el sexo no es exclusivo de los seres humanos se puede entender por orgasmo; la sensación de placer que ambos sexos disfrutan más allá del contexto reproductivo y que se busca de forma premeditada y práctica.

El orgasmo en los seres humanos es un trabajo en evolución, es considerado un tema de discusión más allá de la restricción con que se estudie, ha sido un viaje intelectual a través del cual civilizaciones han avanzado, retrocedido y avanzado nuevamente.

No se sabe con exactitud cuales fueron las sensaciones sexuales que experimentaron los hombres y mujeres de la prehistoria, pero resulta muy posible que la diferencia sexual entre ambos sexos sea la misma que la que vivimos en la actualidad. No hay evidencias de que siempre se ha buscado el placer a través del sexo, pero resulta poco probable que el clítoris se haya desarrollado como el único órgano del cuerpo humano sin otra función sino la de dar placer, tan solo por nuestro desarrollo social e intelectual.
Capitulo 2: Breve, demasiado breve

Durante el orgasmo el espasmo dura unos pocos segundos, a lo sumo un minuto, pero lo acompaña una intensa actividad fisiológica; los genitales aumentan su volumen por el flujo sanguíneo, el pulso se acelera, los músculos se contraen involuntariamente etc., una vez que la necesidad biológica esta satisfecha, prosigue un largo período de cansancio, reposo y normalmente adormecimiento.

Mientras que muchos estímulos románticos pueden acelerar el orgasmo femenino, un estímulo en particular que generalmente no asociamos con el sexo, puede encender las sensaciones orgásmicas en los hombres: la violencia y el orgasmo masculino están estrechamente relacionados. La satisfacción del deseo sexual y de la necesidad de violencia pueden ser confundidas por el hombre.

El negocio de la prostitución esta basado en la facilidad con la que los hombres alcanzan el orgasmo, y la urgencia con la que lo buscan. El deseo de eyacular en el caso de hombres con enfermedades mentales o con lesiones cerebrales demuestra cuán elemental es la necesidad del orgasmo masculino.

La etapa precopulatoria, que casi no existía en la era de los primates y es tan común en nuestros días puede comenzar con cualquier tipo de contacto sexual; una comida íntima es uno de los métodos más utilizados, luego tenemos el sentido del tacto, sin notarlo la mayor cantidad de cambos corporales se dan en esta etapa, sobre todo la que se refiere a la distribución de la sangre que comienza a desviarse de los órganos y músculos para dirigirse a la piel.

En cuanto al pene y la vagina, el pene presenta el cambio más traumático, ya que en unos pocos minutos alcanza el doble de longitud y contorno; las paredes vaginales también se llenando sangre y estimula la lubricación del tubo vaginal, los músculos del clítoris, del orificio vaginal y del ano se agrandan.
Capítulo 3: Ellas

El orgasmo femenino es una sensación que no ocurre espontáneamente sino que debe producirse y cultivarse a conciencia; es una recompensa neurológica mucho más intensa, duradera y satisfactoria. La mayoría de las mujeres necesitan al menos una hora de estimulación para alcanzar el orgasmo, aunque en general este período se reduce con la práctica.

Desde el punto de vista fisiológico el orgasmo femenino es similar al masculino, incluso se puede decir que hay un fenómeno análogo a la erección; la zona que rodea la uretra se hincha y endurece, y en cuanto a la eyaculación, se da la secreción de una pequeña cantidad de fluido pálido y lechoso.

Los músculos vaginales tienen un rol fundamental en la respuesta sexual, sean o no sensibles a la fricción; a medida que se acerca el momento del orgasmo toda la zona experimenta espasmos musculares. Rara vez un solo un orgasmo resulta suficiente, las mujeres son multiorgasmicas por naturaleza.

Aparentemente, la mayoría de las mujeres pueden alcanzar el orgasmo a través de la estimulación del clítoris, pero solo el 50% de las que viven esta experiencia aseguran que lo hizo por medio del coito y alrededor del 10% nunca llega al clímax; los desordenes orgásmicos femeninos pueden ser genéticos ó adquiridos.
Capítulo 4: El después

Hoy se sabe que el orgasmo es una experiencia placentera mental y física y básicamente química, provocada por la liberación de un conjunto de neurotransmisores a través del sistema nervioso; esa tranquilizante y casi narcótica sensación de placer y desconexión temporal de la realidad, bien puede explicar la necesidad del orgasmo en los seres humanos.

La erección masculina se pierde unos segundos después de la eyaculación, dejando al hombre temporalmente incapaz de mantener otra relación sexual; sin embargo la mujer si es capaz de seguir con el sexo, teóricamente una mujer puede continuar teniendo orgasmos hasta que el cansancio físico la venza.

Desde el punto de vista psicológico, diversos sentimientos como arrebatos de risa ó llanto son síntomas normales después del orgasmo; ambos sexos atraviesan un estado de alegría y unión que hace que los efectos de la oxitocina sean más receptivos.
Capítulo 5: Nuestro pasado

Probablemente en la prehistoria no existía relación entre el sexo y la eyaculación como causantes del embarazo y nacimiento de un bebe, incluso se puede decir que hasta la era de las píldoras anticonceptivas se tomaba el sexo como un pasatiempo placentero sin medir las consecuencias.

A medida que avanzan las civilizaciones el sexo se vuelve menos instintivo, ya que la civilización incluye etapas de moralidad, complejas economías y restricciones políticas y religiosas.

Los hombres han aprovechado todas las oportunidades de reclamar el poder y convertirse en el sexo dominante, dándole a sus penes la condición de un tótem que debía ser adorado, situación que de alguna u otra forma aún se mantiene en la era de la civilización.

Los hombres al darse cuenta que también eran participes de la procreación traen consigo el culto a la virginidad, acentuado por la Cristiandad al presentar a María virgen como madre de Jesús. Solo en las sociedades que conocían el papel del hombre en la reproducción es que los hombres comienzan a interesarse por sus hijos, incluso el concepto de paternidad llega con las ideas de propiedad industrial.
Capítulo 6: La paradoja evolutiva del orgasmo

Hombres y mujeres tienen deseos sexuales bien diferenciados, experiencias y objetivos sexuales distintos, esto debido quizás a una serie de trucos evolutivos ó una combinación de factores culturales; pero probablemente siempre han esperado lo mismo del sexo y saben que no se necesitan entre sí para alcanzar el orgasmo, aún así desde la prehistoria hombre y mujer han pasado su vida juntos y siempre buscando la compañía del otro.

Se ha planteado una gran discusión sobre si la diferencia entre el deseo sexual masculino y femenino es emocional ó física, sin embargo se puede decir que las diferencias físicas más básicas son las más notables. Un hombre puede alcanzar el orgasmo 2 minutos después de iniciado el acto sexual y el promedio de mujeres necesitan 20 minutos para alcanzar un orgasmo con la calidad de un joven de 15 años; sin embargo el orgasmo masculino solo dura unos segundos, mientras que el femenino puede llegar hasta un minuto.

En cuanto a las diferencias emocionales, la cotidianidad demuestra que los hombres tienden a estar más interesados en el orgasmo y a darle menos importancia a las relaciones, la pareja, la seguridad y la monogamia, mientras que en las mujeres las prioridades se revierten.

No esta claro quien tiene más interés en la variedad del placer sexual, pero en términos generales los seres humanos tenemos una estrategia mixta de reproducción: la monogamia y el adulterio; sin embargo las tradiciones promiscuas de las mujeres prehistóricas han sobrevivido al proceso de selección y se mantienen vigentes hoy en día, esto es demostrado al ver los altos niveles de infidelidad, divorcios y segundos matrimonios.
Capítulo 7: El orgasmo antes de Cristo

Las más antiguas civilizaciones comenzaron a desarrollar culturas que con el tiempo se volvieron en organizadas religiones actualmente, estas religiones tienen dentro de sus objetivos principales el sexo reproductivo; sin embargo sus predecesores no tomaban en cuenta si el orgasmo era producto de relaciones heterosexuales u homosexuales, lo importante era alcanzar el clímax.

Mientras se formaban grandes religiones como el judaísmo el cristianismo y el islamismo, las cuales han conservado una exagerada preocupación por el sexo y la creación de la vida; en Egipto se creía que todos los actos sexuales habían originado todo, hasta el universo. Una de las ceremonias del faraón egipcio consistía en masturbarse en el río Nilo para proveer la fertilidad, esto unido a la confianza en su propia cultura hicieron de Egipto una sociedad excepcionalmente sexual.

En Egipto no se desalentaba ni se castigaba el divorcio, la indiscreción sexual, el adulterio y el travestismo; al amo de la casa se le permitía tener hijos con las sirvientas, no se veneraba la virginidad como un ideal, se practicaba la anticoncepción y se aceptaba la homosexualidad, incluso la zoofilia no era un tema tabú. También se cree que el sexo anal era una rutina para los hebreos pero luego lo convirtieron en un tema tabú para establecer una espiritualidad más ética que los egipcios cuando estos los esclavizaron.

En la Biblia cuando se describe la historia de la creación, no se hace mención al sexo, más sin embargo los autores originales de las sagradas escrituras estaban a favor del placer sexual más que los traductores posteriores que al encontrar referencias sexuales en la Biblia han buscado eufemismos para neutralizar su contenido.

En cuanto a la circuncisión femenina una de las más criticadas por el mundo occidental, es practicada por africanos seguidores de distintas religiones, aún cuando muchos de los seguidores de esta practica se confiesan como seguidores del Islam, según lo afirman sus practicantes, la mutilación genital femenina tiene como objeto proteger la salud de la mujer, que sufriría una gran cantidad de orgasmos debido a una voraz naturaleza sexual.

En cuanto a la homosexualidad en los países de Oriente floreció desde la antigüedad hasta el presente, el proverbio persa “un joven para el placer, una mujer para concebir” todavía es acatado sin ninguna culpa en muchos países árabes.
Capítulo 8: Sexo en la polis

La antigua Grecia fue la primera cultura de la que tenemos conocimiento en aplicar métodos en la búsqueda del placer, son los griegos los que utilizaron la palabra orgasmos como “hincharse por la humedad, estar excitado o enojado”; entre muchos otros roles la deidad griega Mercurio/Hermes era el dios de la masturbación.

Los griegos no consideraban al sexo como un pecado o como el fruto prohibido, era algo natural, no sentían vergüenza con algún aspecto relacionado con el sexo, salvo algún reparo contra la masturbación aún cuando la disfrutaban con gusto; incluso no consideraban el amor como la única forma de deseo sexual tal como lo considera el cristianismo.

Tanto en la antigua Grecia como en otras civilizaciones donde el rol de la mujer estaba desechado de la comunidad, por motivos espirituales ó intelectuales, la homosexualidad se extendió de forma inaudita. El sexo anal era una práctica legal y muy común entre los hombres, considerada saludable, placentera y exultante, la homosexualidad era la moral en acción, la forma apropiada de transformar a un joven en ciudadano honrado.

Al mismo tiempo la prostitución heterosexual constituía una industria enorme y respetada, mientras que algunas mujeres eran máquinas de concebir encerradas en sus casas y las prostitutas eran mujeres libres que exploraban las fantasías sexuales masculinas.

En el antiguo Egipto y en la medicina hipocrática se consideraba el activo deseo sexual femenino (síntomas de excitación, fantasía erótica, lubricación vaginal y comportamiento irracional y melancólico) como una enfermedad llamada hysteria (literalmente es la enfermedad causada por el movimiento del útero); la palabra “histeria” tiene la misma raíz que el término “histerectomía”.

De la misma forma que el mundo moderno considera a Grecia como soñada y filosófica, tienen el concepto de una Roma desbordante de sentido común y sofisticación, pervertida y depravada desde el punto de vista sexual, en Roma floreció la prostitución, alimentada por el salvaje apetito sexual de hombres y mujeres. La sexualidad en Roma es una combinación de varias tendencias; Venus la diosa del amor, era a la vez la protectora del matrimonio, la matriarca de la unión romana, la patrona de las prostitutas y la principal opositora al libertinaje.
Capítulo 9: El orgasmo en Oriente

La fuente de donde extraer conocimientos necesarios para disfrutar más y mejor del sexo no es la India, reconocida por ser el origen del sexo tántrico, sino la antigua China, donde se practica desde hace seis mil años y que también abarca la filosofía china conocida como el taoísmo (ó daoísmo).

La antigua China era una sociedad sexualmente más consciente de lo que hoy se considera cuna de la civilización; la característica más definida del sexo en las escrituras chinas es el placer orgásmico por sí mismo, sin ningún tipo de relación con la reproducción. El ideal era la hiperheterosexualidad, el hombre estaba obligado a proveer de sexo regularmente a sus 4 ó 5 esposas y a todas sus concubinas.

La cultura china es la autora de los primeros manuales sexuales de la historia, libros detallados muy parecidos a la pornografía de hoy en día, dichos manuales estaban diseñados para hombres y mujeres.

En cuanto a Japón su contribución más valiosa a la historia del orgasmo son las bolillas Ben Wa (alegría), que según fueron creadas por una cortesana japonesa y hoy día son una de los instrumentos más famosos de los sex shop; estas bolillas colocadas dentro de la vagina durante horas, hacen que la mujer pueda alcanzar una especie de orgasmo permanente.

El mundo hindú fue el primero en buscar el orgasmo, más allá de la reproducción y como un objeto íntimamente relacionado con la reproducción, de la India proviene el famoso Kamasutra; los hindúes adoraban la feminidad y el sexo constituía la manera de combinar las energías del hombre y la mujer, se respetaba el sexo femenino y la violación implicaba la condena a muerte, se establecía que los hombres debían utilizar todos los medios a su alcance para adorar y satisfacer a sus esposas.

El concepto fundamental del Tantra era la creencia de que el hombre y la mujer eran como el polo positivo y negativo de la energía eléctrica; el tantra define el orgasmo como el maravilloso e indescifrable resultado de la interacción entre la potencia sexual de ambos amantes.
Capítulo 10: Fe, esperanza y castidad: el orgasmo en la primera etapa de la cristiandad

Al mismo tiempo que en la India se estaba escribiendo el Kamasutra, San Jorge estaba trabajando en libro de las revelaciones. Después del decadente libertinaje sexual del antiguo Egipto, Grecia, Roma, India y China, la Iglesia Católica paso los 3 siglos después de la muerte de Jesús, adaptando los códigos judíos y haciéndolos extremadamente severos.

En la primera etapa de la cristiandad, la abstinencia sexual estaba relacionada con Dios y la indulgencia sexual con el pecado; los escritos de la época han sostenido por siglos que el único propósito del sexo era la concepción, que el intercambio sexual no causaba placer y debía ser evitado por gente seria, la idealización del celibato proviene de la supuesta virginidad de Jesús y de su madre.

La propaganda antiorgasmo del cristianismo tuvo éxito, incluso los severos preconceptos cristianos se mantienen vigentes hoy en día y no solo para los católicos, en las ramas fundamentalista del judaísmo y en el islamismo moderno se expandió también la aberración hacia el sexo y la misoginia extrema.
Capítulo 11: El orgasmo en la Edad Media

En la Edad Media en muchas partes del mundo, como China, Japón, Oriente Medio y América Central (antes que los colonizadores impusieran a la fuerza nuevos valores cristianos), disfrutaron del goce del orgasmo libre y sin culpas; sin embargo ya estaban los católicos avanzando con mano firme con un movimiento “antisexo”.

Ninguna de estas cuestiones rozó la China medieval, donde las mujeres incluso desarrollaron su arte erótico a tal punto de poder sujetar el pene de su amante con los pies y llevarlo hasta la vagina; en la India salió el conjunto de textos sobre sexo conocidos como Karma Sastra, en donde se reconoce el punto “G” y la eyaculación femenina.

En esta misma época los científicos descubren que las mujeres no necesitan el orgasmo para concebir y concluyeron que después de todo lo mejor era que la mujer se mantuviera pasiva durante el intercambio sexual.
Capítulo 12. Las bases del puritanismo victoriano: el orgasmo desde la Restauración hasta 1840

El siglo XVIII En Europa, constituyo el período más picante de la historia sexual, ya que se tuvo una gran revolución, tanto entre los que consideraban al orgasmo como una actividad placentera, como entre los seguidores de las antiguas tradiciones cristianas que siguieron defendiendo al orgasmo solo en dentro del matrimonio y con el único objeto de la concepción.

A Francia se le considera una sociedad más avanzada en anticoncepción, ya que se comienzan a utilizar los primeros bidés, que fue un invento de un fabricante de muebles parisino; además de anticonceptivo tenía la función de mantener la higiene y como una forma de prevenir enfermedades venéreas.

La limpieza moral del siglo XIX se expandió por todo el planeta; la homosexualidad aceptada sin problemas se transformó en un tema tabú, una supuesta nueva adoración femenina se estableció a expensas de la propia mujer, que vio cercenada la posibilidad de satisfacer sus deseos sexuales, aún así ellas compraron el mito de la época y se justificaron en el hecho en función de la religión y la razón.

La preocupación por la masturbación también alcanzó niveles desproporcionados, y se publicaron libros donde se mostraba como que reducía la expectativa de vida y conducía a la locura. En estas épocas ya no era aceptable tener un comportamiento abiertamente sexual.
Capítulo 13: ¿Una historia de dos sexos? El orgasmo desde la reina Victoria hasta el primer consolador

El puritanismo victoriano no fue culpa de la reina Victoria, este proceso comenzó antes de que ella llegara al reinado de Inglaterra. El puritanismo victoriano tuvo una tendencia hacia una sexualidad más encubierta y sobria, se comenzó a formar la idea de una mujer pura y asexuada, equiparando la abstinencia o el control de la sexualidad con la pureza moral y religiosa.

La represión victoriana alimento las fantasías sexuales más allá de la prostitución, con una generalizada obscenidad masculina acompaño del arquetipo de castidad y delicadeza femenina. La mayor parte de los médicos de la época consideraba el deseo sexual femenino patológico y que podía dañar los órganos reproductivos y urinarios; los maridos comenzaron a utilizar la histerectomía, clitoridectomía y la cauterización del clítoris para doblegar la sexualidad de sus esposas.

El orgasmo femenino se fue abriendo poco a poco hasta llegar al reconocimiento y el respeto que lograría en el siglo XX, sin embargo es en el siglo XIX que comienzan a salir aparatos eléctricos con publicaciones confusas que los presentaban como productos aplicables a las tareas del hogar, las inexplicables funciones eran referidas a los primeros vibradores eléctricos del mundo.

Aparentemente el primer vibrador eléctrico fue creado por la década de 1889 por Joseph Mortimer Granville, médico británico interesado en el tema de la histeria en las mujeres, que fue una de las enfermedades más diagnosticadas a las mujeres de la época y que origino que los médicos comenzaran a practicar la masturbación a sus pacientes para aliviar los síntomas.
Capítulo 14: El orgasmo desde Freíd hasta Lady Chatterley

Después de la época victoriana el nuevo siglo estuvo acompañado de adelantos y retrocesos hacia las viejas costumbres, la excesiva preocupación por la masturbación se entibio un poco, aún cuando hacia mitad del siglo todavía leyes contra el sexo oral, incluso en parejas casadas, continuaron en vigencia.

Sin embargo se comercializaban los vibradores como objetos domésticos, hasta General Electric hacia un buen negocio fabricando vibradores eléctricos; sin embargo en el siglo XX avanza la amplitud sexual y el uso de los vibradores fue sustituido por las películas “para hombres”, haciendo su aparición las primeras películas que mostraban a hombre manteniendo relaciones sexuales vaginales y anales con varias mujeres, incluso la zoofilia se mostró primero en el cine que la masturbación.

Para 1905 Sigmund Freíd publica “Tres ensayos sobre la teoría de la sexualidad”, que sentaron las bases de la psicología y de la medicina psicosexual actual.

Freíd estudió la “histeria” con lo cual desarrollo la idea de que con humillantes interrogatorios a las mujeres saldrían todos los traumas de la niñez con síntomas en la madurez. Sin embargo en sus trabajos insistía en la envidia femenina del pene y desarrollo la teoría de que el orgasmo era inmaduro y que una mujer debía evolucionar esa envidia hacia el deseo de ser madre; también creía que la masturbación era algo de lo que una persona evolucionaba.

Se tiende a recordar a Freíd más su metodología que por sus casi inaceptables recomendaciones, el método de la conversación recupero el orgasmo como fuerza natural que ambos sexos debían disfrutar libremente. Para entonces ya comenzaban los primeros movimientos a favor del control de la natalidad.
Capítulo 15: El orgasmo llega a la cima: desde el Informe Kinsey hasta los febriles años sesenta

Alfred Kinsey, estudiante y profesor de zoología y biología en Harvard, obtiene logros en cuanto a la liberación sexual que tuvo lugar al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Kinsey realizó una minuciosa descripción de las costumbres sexuales, las experiencias, las inclinaciones y las prácticas privadas de su generación; publicó su primer libro “El comportamiento sexual del hombre” que fue llamado “el informe Kinsey” con gran éxito de ventas en los Estados Unidos y luego publicó “El comportamiento sexual de la mujer” que no contó con tanto éxito como el primero.

Kinsey llegó a conclusiones que constituyeron una verdadera revolución para la época; decía que el 70% de la gente solo practicaba la posición del misionero; el estudio revelo que no existía ninguna parte del cuerpo que no fuera sensible a los efectos de la excitación erótica; uno de los resultados que más llamo la atención fue el que confirmo que el 62% de las mujeres entrevistadas para realización de su libro, se masturbaban.

Los estudios de Kinsey dan origen a la invención de la píldora anticonceptiva, ya que para finales del siglo XIX el método anticonceptivo más utilizado era el coitus interruptus y el aborto a través de peligrosos métodos clandestinos ó ineficientes remedios patentados.

La invención de la píldora trae consigo la supuesta revelación de las mujeres en el sexo, sin embargo la píldora tuvo un efecto liberador en los hombres, ya que el control de la natalidad se volvió responsabilidad solo de las mujeres y los hombres presumían que todas tomaban la píldora.

Para los años sesenta se publican una serie de libros sexualmente explícitos entre ellos Kamasutra; las revistas de pornografía liviana incluyeron por primera vez fotos del vello púbico femenino; la moda del orgasmo vaginal alcanzó todos los rincones del mundo.
Capítulo 16: El orgasmo desde Miedo a volar hasta Sex and the City

La escena donde Meg Ryan finge un espectacular orgasmo para incomodar a Billy Cristal, en la película Cuando Harry conoció a Rally, es realmente divertida y se convirtió en un icono de la historia del orgasmo.

Hacía la ultima mitad del siglo XX las mujeres finalmente confirmaron que el sexo femenino carga un mayor contenido que el masculino y peligrosamente demanda sexo con mayor frecuencia; por primera vez en la historia las mujeres fueron libres para expresar su sexualidad; ahora querían experimentar miles de orgasmos del clítoris.

La Nueva Mujer desarrolló una amplitud de pensamiento extraordinaria, los movimientos feministas aseguran que la principal causa de la opresión de la mujer es la dominación sexual masculina.

Luego del éxito del Viagra en 1998, la primera medicación oral diseñada para superar la impotencia, se realizaron gran cantidad de intentos por desarrollar la variante femenina de esta píldora.

El sexo virtual se convertiría una de las formas de placer más adictivas de la historia. Los cirujanos desarrollan un método para “hinchar” el punto G con inyecciones de ácido alurónico, lo cual tiene como resultado que las mujeres se vuelvan tan sensibles que muchas incluso alcanza el orgasmo solo al caminar, el resultado de esta operación dura varios meses.

Mientras que celebramos el haber revolucionado las costumbres sexuales de hace unas décadas, aún miles de mujeres esperan su oportunidad de disfrutar del orgasmo; incluso en las complejas sociedades occidentales muchos aun están incómodos e insatisfechos sexualmente. A muchas mujeres se las discrimina por “acostarse con cualquiera”, mientras que a los hombres no; la ignorancia sexual todavía es muy grande y las enfermedades venéreas se expanden cada día más.
Capítulo 17: Epílogo ¿Estuvo bien?

En el este último siglo se han llegado a conclusiones muy importantes, sobre todo en el campo de la medicina, pareciera que la humanidad ya sabe casi todo lo que debe saber. En cuanto a nuestro entendimiento y disfrute del sexo parecemos ir en sentido correcto, avanzamos hacia la búsqueda del orgasmo y que el deseo orgásmico se sienta y se exprese igual en ambos sexos.



Leer completo en ProyectoPareja.com

Tema(s): Orgasmo

Publicado el: 01/10/2008


Lecturas relacionadas...

Copyright © 2008 curiosexo.com. Todos los derechos reservados.