El estrés causa disminución del deseo sexual El estrés es una tensión agobiante casi inherente al humano del nuevo siglo. Diversos especialistas coinciden en afirmar que esta afección es necesaria, en niveles bajos, porque activa, motiva y mueve a las personas a realizar diversas actividades, independientemente de sus dificultades o complejidad. Sin embargo, cuando el estrés supera los niveles “tolerables”, comienza a generar serios problemas. “Es muy común que a consecuencia de él se altere el sistema inmunológico y, por tanto, aparezcan enfermedades psicosomáticas como gripes o que el individuo sienta mucho cansancio, que esté muy irritable o que pierda la concentración y disminuya progresivamente su memoria”, afirmó Aminta Parra, sexóloga venezolana.
Según Rubén Hernández, presidente de la Academia Latinoamericana de Sexología, una de las peores consecuencias derivada de un estrés incontrolable es la pérdida del deseo sexual. “Eso significa que la gente deja de tener relaciones con su pareja, porque no siente las ganas de intimar, lo que puede traer como consecuencia un distanciamiento y una posterior ruptura de la relación”, acotó.
El Especialista aseguró que la líbido de los venezolanos ha disminuido de forma considerable y adjudicó al estrés tal problema. “Desde hace varios años la frecuencia de relaciones sexuales cayó de tres a cuatro por semana a una semanal, una quincenal y hasta una mensual; además, Venezuela se ha convertido en el segundo país consumidor de drogas orales que combaten la disfunción eréctil”, indicó. Señaló como principales causantes del estrés supresor del deseo sexual a problemas de tipo laboral -posibilidad de perder el trabajo- y económico -falta de dinero para cubrir las necesidades familiares y/o personales básicas-, así como al tráfico, los ruidos, el deterioro del medio ambiente, la disparidad de horarios existente entre la pareja, los miedos producto de traumas y algunas indiscreciones inoportunas.
Controlar las causas
No obstante, en opinión de Rubén Hernández hay una serie de personas que, por su profesión, tienden a estar más expuestos al estrés como por ejemplo los controladores de tráfico aéreo, los bomberos y paramédicos, los médicos, los periodistas, los policías y los militares. “Este resultado refleja que quienes padecen más estrés son aquellos que sienten con más fuerza las consecuencias de la actual realidad. Una muestra de ello son los periodistas: los reporteros día a día deben lidiar con las agresiones, el maltrato y la violencia proveniente de ciertos grupos sociales y con la tensión inherente a su ejercicio profesional, mientras que los jefes de redacción ahora están sujetos a las presiones políticas del gobierno y a su línea editorial”, precisó Hernández.
Aminta Parra comentó que esos profesionales son más propensos a disminuir su deseo sexual. “Peor aún, muchos de los hombres que ejercen esos roles podrían experimentar algunos trastornos sexuales como la disfunción eréctil”, reveló.
Tanto Parra como Hernández coincidieron en afirmar que hay que saber convivir con el estrés y que la mejor forma de hacerlo es controlándolo.
“La vía más efectiva para lograr ese cometido es viviendo, es decir, cambiando los hábitos sedentarios por otros que incluyan la recreación, la diversión, la práctica de deportes, los estudios, la sana convivencia en pareja, con relaciones sexuales satisfactorias y frecuentes y, por sobre todas las cosas, plenas de amor y de alegría. En el caso de los hombres que padecen disfunción eréctil lo más recomendable es la ingesta de drogas vasoactivas como el tadalafilo”, afirmó el Presidente de la Academia Latinoamericana de Sexología.
“Para controlar el estrés no hay salidas mágicas, lo que se puede hacer es cambiar la filosofía de vida hacia una que permita alcanzar el bienestar, la alegría, la interdependencia y un óptimo desarrollo personal y social”, concluyó Aminta Parra.
Tips para dejar de lado el estrés
- Aprender a decir que sí o que no, según las posibilidades que se tenga de cumplir la promesa.
- Oír música.
- Hacer ejercicios - Estudiar.
- Divertirse de varias maneras, ajustadas a la realidad económica de cada quien.
- Relajarse, recrearse y relacionarse.
- Desarrollar afectos, amores y amistades.
|